El sonido es omnidireccional. Nuestro sistema auditivo puede oír espacio acústico 360 grados en cualquier dirección, capacidad que nuestro sistema visual no tiene.
El sonido es omnidireccional. Nuestro sistema auditivo puede oír espacio acústico 360 grados en cualquier dirección, capacidad que nuestro sistema visual no tiene.
Cuando un sonido se emite en una sala, su acústica “ciclo de vida” se puede dividir en tres etapas: sonido directo, reflexiones iniciales, y el sonido reverberante.
Otro factor que influye en el timbre de un sonido es su forma, que se refiere a los cambios de intensidad en el tiempo. La forma del sonido tiene cuatro fases: ataque, decaimiento inicial, sostenimiento, y liberación (ADSR, sus siglas en ingles). El ataque es cuando el sonido se inicia después de que una fuente de sonido ha vibrado. Decaimiento inicial es el punto en que el ataque comienza a perder amplitud. Sostenimiento es el período durante el cual la dinámica de relación del sonido se mantiene después de su caída inicial. Lanzamiento se refiere al tiempo y la manera en que un sonido disminuye hacia la inaudibilidad.
Recordarás que el sonido es un fenómeno de causa y efecto. Una cosa es entender la física, con el objetivo de entender el comportamiento del sonido, y otra ya en la producción de audio es entender las características psicológicas o subjetivas del sonido.
La frecuencia y amplitud, percibidas como el volumen, son interdependientes. Variar la frecuencia de un sonido también afecta la percepción de su intensidad, variar la intensidad de un sonido afecta la percepción de su tono.